ELLA ES SINÓNIMO DE TALENTO, FUERZA, DISCIPLINA Y CONVICCIÓN ABOGADA, EJECUTIVA, MAMÁY ESPOSA. SON ALGUNAS DE LAS FACETAS QUE HA ASUMIDO CON DETERMINACIÓN PARA HOY SER UN REFERENTE ENTRE LAS MUJERES QUE SUEÑAN CON EMPRENDER
«Mi mayor mérito es poder ser ejemplo de superación y demostrarle a la gente que los sueños si se hacen reali- dad. Quiero levantar la voz para ani- mar a aquellas que no se han atrevido, deseo ver más mujeres superándose y luchando por sus anhelos», asegu- ra la antioqueña Luisa Chimá, quien ha logrado ubicarse entre las mujeres empresarias más exitosas e inspira- doras del país, gracias a sus marcas: D’luchi, Kaba y La Receta CBD: cuiado del cabello y la piel, cuyo creci miento cercano al 120 por ciento en el año 2021 la posicionó como un re- ferente del sector.
La relación entre Luisa y la cosmética nace de una fascinación: el cuidado personal. Fundó su compañía a los 20 años y hoy, a sus 32, aún piensa que la piel y el cabello de las mujeres cuen- tan historias: son la carta de presen- tación de las emociones, del estado de salud, del nivel de estrés o de los ma- los cuidados y de que siempre vale la pena cuidarse y quererse a sí misma.
¿Cómo recuerdas tus inicios?
Los recuerdo con muchísimo amor, pienso constantemente en eso y ver cómo los sueños si se hacen realidad es una belleza. Intento siempre re- cordar esos momentos cuando estoy preocupada, pues me llenan de fuerza.
¿Cómo era la Luisa de entonces?
Tenía 18 años, vivia en la casa de mis papás, estaba estudiando derecho y empecé a hacer vestidos de baño en la mesa del comedor. Me encantaba, pero la verdad es que no me iba tan bien, pues tenía muchas deudas. En ese mo- mento trabajaba en un local en el que también vendía sandalias, salidas de baño y bronceadores de otras marcas, y un día llegó un cliente mexicano y me pidió unos bronceadores para probar y como la proveedora con la que trabajaba no tenía producto disponi- ble, averigué la fórmula, se la compré y con el anticipo que me dio el cliente compré los ingredientes
y los elaboré.
¿Cómo seguiste avanzando?
Como le estaba viendo un buen futuro a ese emprendimiento decidi reinvertirlo todo ahí. Registré la marca y saqué los permisos del Invima. Em- pecé a crear la imagen, el diseño y en el 2017 monté mi primer laboratorio, pues no me sentía tan conforme con la calidad de los laboratorios con los que trabajaba y empecé a tecnificar- me. Tuve un golpe de suerte, pues una marca muy grande me mandó a ha- cer 10.000 unidades de un producto específico, me salieron muy bien y después me pidieron 40.000 y cada vez más… Empecé a crecer muy rápi- do, pero la clave de todo fue ofrecer productos de calidad.
En este punto, ¿cuáles son tus productos más vendidos?
Hace un tiempo tenía doce productos de D’luchi, la línea de bronceadores, y de Kaba, la de champú. Al principio contaba solamente con un portafolio de corporales, como antiestrías, y después sacamos faciales, un tóni- co para las manchitas y luego la biomascarilla de frutas, que sigue siendo uno de los productos más vendidos de la empresa y que nos ha ayudado a seguir creciendo.
¿Cuáles han sido los mayores aprendizajes que has vivido?
Lo importante es trabajar con ética, para no pasar por encima de nadie, laborar de forma honesta, correcta y brindarles buenas condiciones a tus colaboradores. He aprendido muchí simo que si quieres llegar rápido, ve
solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado. Es muy importante rodearse de un equipo de personas en las que confies, que sean buenos pro- fesionales y que te ayuden a sacar la empresa adelante. Hoy, ya somos 150 personas y me llena el alma saber que estamos creciendo juntos.
¿Cómo logras organizar tu labor como ejecutiva, madre y esposa?
Los lunes y los martes son los días más pesados de la semana, me levanto a las 5 a. m., hago ejercicio, llego a la oficina antes de las 7 a. m. y salgo tipo 6 p.m. Los miércoles y jueves voy a la oficina, pero con más calma y sal go tipo cuatro, y los fines de semana son para mi esposo, mis niños y mis papás. Lo más importante es mi failia, entonces divido el tiempo así, sin olvidar que primero tienes que es- tar bien contigo misma para poderles dar lo mejor de ti a los demás.
¿Cómo te va haciendo dupla con tu esposo?
Nos llevamos muy bien. Nuestros mayores pleitos son porque yo soy desorde- nada y él es muy organizado, pero además de espo- sos, somos compañeros y el complemento del otro.
¿Qué obstáculos has encontrado en el camino?
Ninguna experiencia es un error porque siempre aprendes algo de ella. Asumir riesgos siempre es una parte clave del crecimiento de cual- quier negocio. Aprendes a confiar en tu instinto y a rodearte de personas fuertes y capaces que formen parte del engranaje de la empresa.
¿Qué importancia tienen las redes sociales para tu empresa?
Cada vez más las redes sociales tienen un mayor impacto en nuestra vida co- tidiana, estamos muy expuestos a ello. Por supuesto que en mi empresa las redes sociales son nuestro día a día, gracias a ello podemos comunicar a nuestros clientes de forma rápida todas las novedades de nuestros productos, consejos útiles de cómo utilizarlas y sobre todo compartir nuestros preciados ingredientes.
¿Cuál es tu mantra profesional?
Mi objetivo principal es ayudar a las mujeres a verse y sentirse mejor. Tenemos productos extraordinarios y testados para lograr objetivos saludables para la piel y el cabello. Cuando una mujer ve los resultados en su piel o en su pelo podemos decir que le hemos dado un impulso de confianza en su apariencia.
Para finalizar, ¿cuál crees que es tu clave de éxito?
Perseverancia, constancia y coraje. Es muy importante creer en un proyecto propio para tener éxito, priorizar y tener valentía.

